Los clientes habituales del bar están de duelo.
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| Foto de archivo. |
Los
hechos ocurrieron el pasado martes, cuando una vecina de la vivienda del dueño
del bar llamó a la policía para quejarse del extraño cambio musical que ocurría
de vez en cuando en la casa contigua.
“No
puede ser bueno que una persona pase de tararear ‘Agrupación de mujeres
violentas’ de Def con Dos, después The Unforgiven de Metálica y todo seguido se
escuche al hombre tararear Caballito de Palo” comenta la vecina asustada.
La
Policía Local se ha visto obligada a forzar la puerta del hogar del gerente
donde ha sido descubierto en pleno acto de traición a la música rock y heavy. “El que la hace la
paga. Con la música no se juega.” comenta
uno de los agentes mientras comienza a tararear el estribillo de la pegadiza
canción del verano de 2014.
El dueño
del bar, sale de su hogar acompañado por los agentes conteniendo
las lágrimas y clamando: “¡No es mi culpa! ¡No
es mi culpa! Es jodidamente pegadiza, joder. ‘ Pacatá, pacatá, pacatá, pacatá,
pacatá, pacatá, pacatá, pacatá, pacatá, pacatá a caballito de palo’. ¡Joder! ¡No
es mi culpa! ¡Yo también soy humano! ¡Yo también puedo caer en las trampas de
la música comercial!”.
Este
acontecimiento ha dejado descolocada a la familia del dueño. "Jamás me esperaba que esto
llegase a ocurrir. Y menos de él. Joder, de él no." solloza uno de sus hermanos, sujetado
por otro miembro de la familia. Ambos
han tenido que ser hospitalizados tras sufrir un ataque de ansiedad.
Es uno de los golpes más duros que ha recibido la comunidad
heavy y rockera de la localidad desde que subieron los calimochos en La Perdición de 3,5€ a 4,5€.

Hace un tiempo que vengo viendo que algo pasa con la Perdición.
ResponderEliminarDescubrí, por azar del destino, que traficaban con cromos de futbol del 95, cromos de los Pokemon y lonchas de queso rancio.
Quise tomar cartas en el asunto, pero me dijeron que mi baraja no servía, le faltaban cartas.